Vendimia 2010

La uva no sólo es el fruto de la vid sino del trabajo de todo un año. Sin dedicación plena, las cepas solamente te producen agraces por mucho que caliente el sol. Bien sabe el vinatero que a Dios rogando y con la azada dando. ¿Te has fijado en las tareas que se precisan terminada una cosecha hasta llegar a la próxima? ¿ Los sarmientos amarillean y enrojecen sus hojas; luego se aletarga su savia en el oscuro otoño y, resecos, parecen yacer en el silencio de tumbas con los fríos del invierno. Nada más falso: sólo descansan. Porque cuando los primeros rayos de sol de septiembre tornan la escarcha en rocío; cuando en la abrigada, con el sol de octubre, busca ya la sombra el perro, entonces despiertan y resurge la vida en sus brotes. Se diría que la semilla destruida del sarmiento se asoma incierta a un nuevo calor vital. Para que luego de un cuidado intenso en febrero y marzo estemos disfrutando de sus ricos frutos.


